Últimamente estoy particularmente interesado en temas de ecología; pero no he encontrado precisamente lo que esperaba, sino más bien todo lo contrario; es probable que mis últimas lecturas no hayan sido muy afortunadas (El ecologista excéptico)  o quizás es que recibir información justo en el sentido contrario al que esperas te sorprenda…

Un sencillo ejemplo; os acordais del fenómeno de la corriente de “El Niño”, que todos los años baña las costas pacíficas de los USA; en el año 97 / 98 se esperaba una corriente inusualmente caliente, por lo que en la TV se predijeron todo tipo de catástrofes, debidas al cambio climático y haciendo hincapié en la criminalidad de nuestros actos que nos conducen sin remisión a la destrucción de nuestro planeta.

Un ejemplo de alarmismo

Los grandes desastres que provovó el “Niño” ese año, se cifraron en 4.000 millones de dólares, y las inundaciones y tornados fue todo lo que recibió en la televisión. Pero tras ese año, los propios americanos si hicieron balance… y el resultado fue que produjo beneficios por más de 19.000 millones de dólares. ¿ sorprendido ? ¿ que beneficios ?

Pues debido a la temperatura de “El niño”, en el centro de los USA hubo unas temperaturas inusualmente altas, por lo que hubo ¡ 890 ! muertes menos por congelación, además de un incremento notable de las cosechas. Además, se logró establecer una bien fundada relación entre la corriente pacífica y los huracanes atlánticos… lo que llevó a que en ese año no hubiera tifones en las costas atlánticas (o al menos que fueran mucho menos intensos).

Esto no revela nada; nada dice acerca de las burradas que hacemos con nuestro planeta, ni nuestro grado de responsabilidad con el medio ambiente; ló unico que podemos afirmar es que los medios de comunicación SOLO NOS INFORMARON de un lado del problema, o, lo que es lo mismo, NOS DESINFORMARON ampliamente. Es algo como decir que la lotería es muy cara, el décimo me costó 20 €, pero no decir que me tocaron despues 300.000 €

En todo caso, lo crucial, a mi modo de ver, es: si de todo lo que ocurre en el mundo me informan de la misma manera, ¿ qué sé realmente ?

De algún modo las televisiones deben hacerse hueco en los intereses de un público muy global, con gran facilidad para cambiar de canal, y nosotros estamos más sintonizados con las malas noticias… nos interesan más.

El tópico diría: “una buena noticia es que hay malas noticias”.